El castillo como un lugar seguro
En el contexto de la historia militar violenta, los lugares fortificados siempre han desempeñado un papel destacado. Las fortalezas marcaban la conquista de territorios y elejercicio del poder, reflejaban el nivel tecnológico de cada época y constituían una expresión general de una cultura. También se les atribuía un significado simbólico: poder, protección o incluso lugar de anhelo. La exposición que se presenta en el Museo de Historia Militar aborda estas cuestiones y su evolución a lo largo del tiempo en doce secciones.
A lo largo de milenios, la tecnología, el diseño y el armamento de las instalaciones defensivas fueron evolucionando. Al mismo tiempo, también cambiaron las técnicas y tácticas para sitiar y conquistar estos «lugares seguros». La relevancia social de la fortaleza como castillo no debe subestimarse, como demuestra el término «ciudadano» que se utiliza hoy en día.